web stats

30 de Enero del 2020 – Llamo a todos Mis hijos a unirse en la obediencia de Mis Mandamientos

"Permanezcan juntos como un ejército de la verdad. Que no los convenzan de otra cosa. Mi Bendición yace sobre los justos, tal como sucedió en tiempos de Noé."
 

Nuevamente veo una gran llama que he llegado a reconocer como el Corazón de Dios Padre. Dice:’

Dios Padre - Amor Santo - Holy Love“En su País, el Partido Demócrata va en picada hacia la autodestrucción. Esto se debe a la ambición egoísta. En el mundo, la humanidad se precipita velozmente hacia el mismo destino: la autodestrucción. Se presta poca atención a los efectos de muchas actitudes destructivas, como es evidente en la carrera armamentista nuclear. Desafortunadamente, la seguridad se ha vuelto sinónimo de quién tiene las armas más destructivas.”

“Las falsas religiones que apoyan la violencia están creciendo, mientras que Mi Resto Fiel está disminuyendo. Una vez más, llamo a todos Mis hijos a unirse en la obediencia de Mis mandamientos. Viendo al Partido Demócrata perder popularidad, aprendan una lección con el hecho de que la deshonestidad eventualmente pasa factura. Permanezcan juntos como un ejército de la verdad. Que no los convenzan de otra cosa. Mi Bendición yace sobre los justos, tal como sucedió en tiempos de Noé.”

Lean Tito 2:11-14

Porque la gracia de Dios, que es fuente de salvación para todos los hombres, se ha manifestado. Ella nos enseña a rechazar la impiedad y los deseos mundanos, para vivir en la vida presente con sobriedad, justicia y piedad, mientras aguardamos la feliz esperanza y la Manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador, Cristo Jesús. Él se entregó por nosotros, a fin de librarnos de toda iniquidad, purificarnos y crear para sí un Pueblo elegido y lleno de celo en la práctica del bien.

Hebreos 3:12-13

Tengan cuidado, hermanos, no sea que alguno de ustedes tenga un corazón tan malo que se aparte del Dios viviente por su incredulidad. Antes bien, anímense mutuamente cada día mientras dure este hoy, a fin de que nadie se endurezca, seducido por el pecado.